Una tolva de 30 toneladas sobre ruedas, en suelo húmedo, es el problema más caro de la cosecha. Las orugas eliminan el hundimiento, reducen la compactación y permiten trabajar donde el rodado tradicional falla.
Una tolva de 30 toneladas sobre ruedas, en suelo húmedo, es el problema más caro de la cosecha. Las orugas eliminan el hundimiento, reducen la compactación y permiten trabajar donde el rodado tradicional falla.
Durante la cosecha, el conjunto tractor-cosechadora-tolva concentra el mayor peso en el momento de mayor vulnerabilidad del suelo. La cosechadora puede tener orugas. El tractor puede tener orugas. Pero si la tolva trabaja con ruedas sobre suelo húmedo, el problema de compactación y hundimiento persiste.
Una tolva cargada puede superar las 30 o 40 toneladas sobre dos ejes. En suelo húmedo, eso no es una situación de riesgo — es una situación de daño garantizado. Y una tolva hundida en el lote no es solo un inconveniente operativo: es cosechadora detenida, tractor al límite y granos en el piso.
El sistema de cosecha es tan eficiente como su eslabón más débil. Si la tolva no puede circular, nada puede avanzar.
Las orugas para tolvas requieren un mantenimiento sencillo pero clave para maximizar su vida útil:
Inversión inicial:
Retorno y ahorro:
En promedio, la inversión en orugas Equalizer® SP se amortiza en 2 a 3 campañas en explotaciones de gran porte.
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